sábado, 2 de julio de 2011

Programación del cineclub Universidad EAFIT 2º semestre de 2011 - John Huston: fracasados, perdedores y buen cine

Todos los lunes del semestre, 6:30 pm
Auditorio 38-103 (Comunicación social)
Entrada libre


Julio 25

 
El halcón maltés (The Maltese Falcon, 1941)

“El estilo antes que la sustancia: en el cine negro la escenografía y los decorados pasan al frente y al centro de la trama, herederas de una tradición expresionista que privilegia la noche, los lugares oscuros, los callejones, los rincones donde crece el mal. Huston encierra a sus personajes entre cuatro paredes, con una cámara baja que acrecienta la sensación claustrofóbica de que están encerrados desde cualquier ángulo. Ante villanos tan sofisticados como los que aquí nos mostró -Gutman y Cairo- y ante un detective con raíces urbanas tan profundas, el director opta por las habitaciones, por las oficinas, por espacios cotidianos en los que -parece recordarnos- el crimen también acecha. Es una delicia verlos y oírlos interactuar, entre sofás, lámparas de pie, escritorios y sillas, y sentir como en medio de lo doméstico se cuece una trama que dejó tres muertos y muchos engañados”.
-Juan Carlos González A.


Agosto 1


 El tesoro de la Sierra Madre (The Treasure of the Sierra Madre, 1948)

“Oro en las colinas y avaricia en sus corazones. Dos perdedores (Humphrey Bogart, Tim Holt) y un explorador de oro (Walter Huston) han descubierto oro en las montañas mexicanas dando comienzo a un poderoso relato de codicia, miedo y asesinato. Filmada mayormente en México, el rodaje de El Tesoro de Sierra Madre costó la enorme cantidad por aquel entonces de 3 millones de dólares. A ese precio, argumentó Jack Warner, Bogart no podía ser asesinado antes del final de la película”.
-Jaume Marín


Agosto 8

 
Cayo largo (Key Largo, 1948)

“John Huston despliega todas sus armas para demostrar cómo una película cuya mayor parte de rodaje transcurre en una misma habitación (o en una misma casa) no sólo carece de lentitud sino que resulta dinámica, ágil y los hechos se van sucediendo como golpes de evolución magistrales en todos los personajes que van calando hondo en el espectador. En esta obra maestra del cine, a la siempre eléctrica pareja Bogart-Bacall se le suman los gigantes interpretativos Lionel Barrymore, Edward G. Robinson y Claire Trevor. Es un placer observar el enfrentamiento cinematográfico de dos gigantes como Bogart y G. Robinson. La película está basada en la obra de Maxwell Anderson (1939) adaptada para el cine con guión del propio John Huston y Richard Brooks.”
-Marcos Callau


Agosto 22


 Éramos desconocidos (We Were Strangers, 1949)

“El tirano Gerardo Machado domina Cuba en 1925 y Ana, una joven que ha visto cómo asesinaban a su hermano, se incorpora al partido que éste defendía. Pronto conoce a Tony Fenner, un americano expatriado recién llegado a Cuba, que lucha contra el régimen y que planea la construcción de un túnel en La Habana para acabar con la vida de unos oficiales.
Adaptación de la novela de Robert Sylvester, que transcurre en la Cuba de 1933, cuando la revolución intentaba acabar con el régimen dictatorial de Machado. John Huston firmó esta película de acusado foco político, con una trama romántica de fondo protagonizada por John Garfield y Jennifer Jones. La química que desprende la pareja protagonista es parte del acierto del film. Fue la primera película producida por Huston y Sam Spiegel a través de su recién creada compañía "Horizon Pictures". Su rodaje tuvo lugar en escenarios naturales de La Habana, siendo allí donde Huston conoció al escritor Ernest Hemingway”.
-José María Aresté


Agosto 29

 
La jungla de asfalto (The Asphalt Jungle, 1950)

“Los traidores son traidores por desesperación, y como dice en determinado momento Emmerich, «El delito no es más que uno de los aspectos de la lucha por la vida». En su tiempo la película causó indignación en sectores de la crítica, los cuales consideraron de mal gusto que se buscara esta empatía emocional con delincuentes. Huston replicó: «Las personas que consideran inmoral el film tienen miedo de lo que la película despierta en ellos. Se sienten criminales porque comprenden el estado de ánimo y las motivaciones de los criminales»”.
-Diego Faraone


Septiembre 5


La reina africana (The African Queen, 1951)

“El rodaje continuó con los imprevistos esperados de filmar en una tierra tan exótica y agreste, pero imperó la buena disposición. “Todos seguíamos el ejemplo de John, y nos dimos cuenta de que teníamos que trabajar con los insectos y las serpientes y el barro y el mal tiempo, no intentando evitarlos. Luchar contra todos los elementos habría sido inútil”, contaba Kate. El campamento y sus habitantes fueron atacados por hormigas soldado, avispas negras de la selva, escorpiones y serpientes venenosas; algunos padecieron lepra y malaria (como Jack Cardiff, el director de fotografía) y prácticamente todos sufrieron disentería por las pésimas condiciones del agua que utilizaban para beber, incluyendo un agua embotellada que hicieron traer. “En todo este tiempo ni Bogie ni John se habían enfermado. Estaban bien. [...] Estos dos enclenques indisciplinados tenían tan forrado su interior con alcohol que ningún bicho podía vivir en esa atmosfera”, relataba Hepburn con humor. Bogart lo confirma cuando anotaba que: “Todo lo que yo comía eran frijoles asados, espárragos enlatados y whisky escocés. Cada vez que una mosca me picaba a mí o a Huston, caía muerta”.
-Juan Carlos González A.


Septiembre 12

 
The Unforgiven (1960)

"En la asombrosa carrera cinematográfica de John Huston, hay dos westerns. Mientras que The Life And Times Of Judge Roy Bean es una comedia, incluso una farsa, The Unforgiven está mucho más cercana a una tragedia. Más allá de la dirección de Huston, la adaptación de Ben Maddow es fuerte. Este fue su primer crédito después que fue puesto en los años cincuenta en la lista negra, por su participación en actividades antinorteamericanas. El salvaje campo abierto está bien presentado por Franz Planer, con el mismo ojo generoso que le dio a la fotografía de The Big Country. La banda sonora la proporciona Dimitri Tiomkin, quien hizo la de El Alamo ese mismo año.
Huston quería hacer una película sobre el racismo, y lo consiguió. El idioma de la película es terrible para los oídos modernos, "negro rojo" se escucha en varias ocasiones, y la violencia sigue siendo sorprendente. Una declaración sobre la raza y la familia, que ha languidecido en una relativa oscuridad. Quizá la sombra de The Searchers la ha opacado. Sin embargo, es una película poderosa, y bien vale la pena verla".
-Andrew Robertson


Septiembre 19


 Los inadaptados (The Misfits, 1961)

“El director John Huston junta a los fracasados de siempre para hacer de esta película nostálgica un homenaje a la sed de afecto, a la necesidad absoluta de tener una última esperanza antes de darse por vencido. “Todos nos morimos, con o sin motivos”, le dice Gay Langland, el vaquero otoñal, a la rubia Roslyn, que parece tenerlos todos, cansada de sumar decepciones y seguir –luego de haberlo apostado todo- con las manos vacías, tan frágil, solitaria y asustada como un venado que salió del bosque en plena noche y fue capturado y puesto en un zoológico de cristal lleno de luces, mientras cientos de personas lo observan. “¿De quién te escapas todo el tiempo?”, le pregunta Gay (Clark Gable). Ella, la inaferrable, solo quiere que la amen. “¡Auxilio!”, pide ella en solitario mirando hacia arriba –hacia el vacío, quizá- ante la posibilidad de volver a sentir, y por ende de volver a sufrir”.
-Juan Carlos González A.


Septiembre 26


Reflejos en un ojo dorado (Reflections in a Golden Eye, 1967)

"Adaptada de la novela de Carson McCullers por Chapman Mortimer, la película está impregnada del melodrama trágico de su autora y el estancamiento portentoso de Mortimer. Marlon Brando interpreta al introvertido Mayor Weldon Penderton, estacionado en el profundo Sur con su esposa ninfómana y adúltera, Leonora, interpretada por Elizabeth Taylor. Burlándose de Penderton con sus conquistas, desafiándolo a intervenir -o incluso a que le interese- Leonora es una de las interpretaciones más maravillosamente rencorosas y castradoras de Taylor. ¿Y Brando? La reputación de este gran hombre a veces obstruye la sutileza inmaculada de su arte. Él da, bajo la poderosa dirección de Huston, una actuación de sin igual potencia y complejidad y -en el proceso- se convirtió en uno de los primeros actores importantes de EE.UU. en interpretar a un personaje homosexual."
-Paolo Cabrelli


Octubre 3

 
Fat City (1972)

“Los protagonistas de Fat City tratan de recuperar el tiempo perdido. Pero, en su mayor parte, tampoco tienen futuro. Posiblemente, ni Ernie tenga futuro alguno. Los personajes son como espectros de tratan de asirse a la vida pretendiendo unas ilusiones que en realidad no tienen. Hace tiempo que han perdido la energía. Los combates están filmados mayoritariamente en plano general o de modo elíptico. Se evita sensación de tensión, no se transmite fuerza física, los boxeadores están cansados y los arranques de violencia se limitan a patear una caja de cartón llena de ropa vieja”.
-Antoni Peris Grao


Octubre 10


 El hombre que sería Rey (The Man Who Would Be King, 1975)

“Carnehan y Dravot son dos personajes típicamente hustonianos, quizá los más representativos del cine de su autor. Perdedores natos, antihéroes con un poco de moralidad y un mucho de caraduras, siempre marcados por la fatalidad del destino, pero con un afán inagotable por perseguir aquello que ambicionan. El carácter aventurero del propio Huston queda reflejado en estos dos bribones tan encantadores, a través de los cuales conoceremos el éxito y el fracaso, pero sobre todo lo cerca que una cosa está de la otra. También el desencanto que conlleva todo fracaso, algo que Huston, debido a su animada vida, entendió a la perfección. De ahí el especial cariño que pone en sus personajes, a los que trata sin piedad, también sin establecer dogmatismos, pero comprendiendo en cierto modo su forma de vida. Aquel que les lleva a perder el rumbo cuando la desmesurada ambición les hace desear de más. Así pues, el hombre se creerá un dios con poder inimaginable para cualquier cosa. Dravot, más que Carnehan, sufrirá delirios de grandeza. Y eso será la perdición de ambos. Pues un dios no puede tener ambiciones humanas”.
-Alberto Abuín


Octubre 24


 Sangre sabia (Wise Blood, 1979)

“Un cine de espíritu rebelde. Un cine que, con cariño y respeto, retrate a personajes "perdedores" como se merecen. Un cine del que gustaba John Huston. Cuya reputación como hombre de mundo y director cinematográfico está fuera de toda sospecha. Esta historia está basada en la novela homónima de Flannery O'Connor. Huston sitúa la película en Georgia. En élla nos narra, haciendo gala de un humor negro encomiable, la breve rebelión de un joven fanático religioso contra Jesucristo. La idea de "una iglesia sin Cristo" es lo que lleva a este joven a pregonar sus ideas a los cuatro vientos; entre un divagar teológico y una tortura interior que resulta digna del más tarado de los predicadores”.
-Gary Tormento


Octubre 31

 
Bajo el volcán (Under the Volcano, 1984)

“Publicada originalmente en 1947, esta obra maestra literaria llegó a tentar a directores de la talla de Luis Buñuel, aunque sería finalmente Huston el primero en aventurarse a plasmar en imágenes las últimas 24 horas del ex cónsul británico Geoffrey Firmin en Cuernavaca, México, al pie de los volcanes Popocatepetl e Iztaccihuatl, durante la celebración del Día de los Muertos. La conducta autodestructiva de Firmin contrasta con el ingenuo idealismo de su hermanastro Hugh, mientras que Yvonne, la mujer de Firmin, vuelve a su lado con la esperanza de poder ayudarlo y recomponer así su relación. Sin embargo, la amargura y el alcoholismo del cónsul conducirán al descubrimiento de viejos secretos entre esos tres personajes centrales, que hacen imposible restablecer cualquier pasado.
Como ocurriera con Peckinpah, también John Huston veía México como la alternativa al mundo en el que estaba viviendo. Frente a la corrupción moral de ese mundo desarrollado, capitalista y controlador que era Estados Unidos, México, con todo lo bueno y lo malo, suponía una inocencia primitiva, el viejo orden natural, con la belleza y el horror de lo salvaje”.
-Javier Márquez


Noviembre 21

 El honor de los Prizzi (Prizzi's Honor, 1985)

El honor de los Prizzi es una curiosa película de vejez. Huston se basó esta vez en una novela de mafia de Richard Condon, que se diferencia de los jamones de Mario Puzo, en el fondo glorificaciones nostálgicas de las “familias”, por el toque claramente satírico. Más que satírica, sarcástica hasta el cinismo es la aproximación de Huston a su tema. La historia es la de una pareja de enamorados cuya profesión resulta ser la misma: asesinos a sueldo. Mientras que él es “ejecutivo” oficial de la familia de los Prizzi, de la cual no es miembro, pero a la cual está ligado desde su nacimiento, ella es una “creativa” free lance, famosa en el ramo, cuyos trabajos son contratados por empresas de diversa índole. Huston busca dejar al descubierto el pretendido “honor” de estas instituciones criminales”.
-Luis Alberto Álvarez


Noviembre 28


 Dublineses: Los muertos (The Dead, 1987)

Dublineses es una de esas joyas que hace de la simplicidad y la transparencia su mejor virtud. Huston eligió el soberbio relato de Joyce para realizar su testamento cinematográfico, un film lleno de sinceridad y nostalgia con un final tan inesperado como conmovedor. Talento, humildad y emoción para una obra maestra absoluta, un oasis de clasicismo hollywoodiense a finales de la peor década de la historia del cine americano.
Huston se moría. Así de simple. Y dotó a esta película de ese ambiente de recapitulación, de rendir cuentas ante aquello que se desvanece. Un retrato vívido, puro. Un epitafio en movimiento ideado y consumado desde una mascarilla de oxígeno. Y es que no hay nada tan vivo como un hombre frente a la muerte.
Huston se moría y decidió que no podía posponer más la adaptación de este relato. Todos debían entender qué significa que suene “la joven de Aughrim” mientras revolotea el pasado, arañan los recuerdos y los muertos nos reclaman. Decidió que no podía esperar más para rodar la nieve cayendo sobre el universo. (…) Dublineses desde su pequeñez es una película que dignifica moralmente, que resulta una sobria lección de humanismo de unos seres humanos, nosotros, que hay veces que somos y estamos en las mismas condiciones que los que ya se han ido, eso es, de los muertos. En el relato de Joyce eso queda magistralmente plasmado, en la película de Huston de forma suficiente y honesta. Una adecuada despedida”.
- Claqueta.es